Julieta camino a la escuela
Julieta había nacido en un
pueblo muy pequeño, pero muy bonito, llamado Catarina.
Un día, camino a la escuela, algo muy terrible le
sucedió; un desconocido la detuvo para preguntarle sobre una dirección. Cuando Julieta,
cortésmente, le respondía el desconocido, con mucha furia, le arrebató la mochila.
Gracias a Dios el maleante no lastimó a Julieta, pero el nervio se
apoderó tanto de ella que olvidó el camino a su casa. Se sintió tan confundida que decidió pedirle ayuda a una anciana que iba por la calle; ésta la condujo hasta su
hogar.
Julieta, muy asustada, no dejaba de llorar e incluso sentía mucho
pesar por la pérdida de su mochila, pues se la
había regalado su tío Lupe, a
quien ella quería mucho. Tanto temor le quedó a la pequeña que por un buen
tiempo dejó de asistir a la escuela.
Días después de lo sucedido, el tío de Julieta andaba de compras en ese pueblo; ya iba de regreso a casa, cuando, de pronto, un desconocido le ofreció vender una mochila. Lupe
reconoció que era la mochila que
él había regalado a la pequeña Julieta,
por lo que muy enojado, dijo al maleante: –Yo no te compraré nada, porque esa maleta que
vendes es robada y a propósito es mía.
El maleante se negó a entregarla,
y quiso huir, pero el tío Lupe que era muy
fuerte, lo sujetó por el
cuello y le obligó a entregar la
mochila.
El tío Lupe, muy contento, no pensó dos veces en entregarle a su sobrina aquel objeto que tanto
amaba y que representaba para él y ella,
una muestra más del cariño filial que los unía.
Finalmente, el tío Lupe, aprovechó el momento para aconsejar
a Julieta sobre que no debía
confiar en cualquier persona, mucho menos en desconocidos y que camino a la escuela debía procurarse la compañía de
sus maestros o amigos y nunca viajar sola.
Julieta con los buenos
consejos de su tío recuperó el valor y continuó
asistiendo a su escuela.
AUTORAS:
Elsa
María Vargas Mejía
Miriam
Sebastiana Méndez Sequeira
Danelia
Yanira González Amador
Es bonito el cuento muchachas le gustó a mi niña leerlo
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